No hay nada que le funcione mejor a un gobierno mexicano atribulado que envolverse en la bandera, denunciar el intervencionismo foráneo, en particular norteamericano, y dar la impresión de actuar en consecuencia.
No hay nada que le funcione mejor a un gobierno mexicano atribulado que envolverse en la bandera, denunciar el intervencionismo foráneo, en particular norteamericano, y dar la impresión de actuar en consecuencia.