Sheinbaum: tantito atole

No hay nada más mexicano que el afán de evitar el conflicto. Desde los concursos de oratoria (a diferencia de los de debate, en el mundo anglosajón) hasta la sempiterna búsqueda fallida del consenso, el mexicano prefiere mil veces el acuerdo al pleito, la convergencia a la confrontación, el consenso al conflicto.