Artículos, El Financiero

Gon

Jorge G. Castañeda

Murió ayer Gonzalo Aguilar Zinser. Un infarto sin antecedentes médicos ni aviso lo fulminó en su casa, sin resucitación posible. Deja a Sandra, su esposa de más de una década, y a su hija Camila, de ocho años, y a tres hijastros, que fueron sus hijos. Le sobreviven también cuatro hermanas y dos hermanos.

Deja asimismo una eterna fila de amistades. Todos se dieron cita ayer en su velorio, y hoy de nuevo se encontrarán en el Panteón Francés, donde descansan las cenizas de sus abuelos, padres y hermanos. Entre esos amigos me enorgullece contarme, y mi tristeza no es menor a la de los familiares que lloran su partida. A lo largo de los últimos veinte años construimos una amistad a prueba de tensiones familiares mayores, desencuentros políticos menores, y roces personales insignificantes. En cambio, nos reímos, viajamos, comimos, bebimos, luchamos, imaginamos e inventamos como pocos.

Conocí a Gonzalo, ya en la vida adulta, a mediados de los años ochenta, gracias a dos acontecimientos de disímbola proporción: yo procuraba agandallarme legalmente un terreno al lado de mi casa, y pedí su ayuda; su hermano, Adolfo, fue secuestrado por la Secretaría de Gobernación, y varios nos reunimos primero para denunciarlo, después para acompañarlo al ser liberado. Nos habíamos encontrado antes, de niños, decía él, debido a la relación cercana de mis padres con los suyos (y más de mi madre con Adolfo Aguilar y Quevedo). Pero empezamos a ser verdaderamente amigos hacia finales de los años ochenta, y sobre todo a partir del intento de secuestro de mi asistente, en junio de 1990, cuando a instancias de Adolfo, tanto Gonzalo como Alonso, su hermano mayor, me salvaron de varias trampas tendidas por el gobierno de Salinas de Gortari y ayudaron a darle contenido jurídico a mi denuncia.

Pero fue sobre todo antes, durante y después del gobierno de Fox que Gonzalo y yo construimos el vínculo que nos unió hasta ayer en vida, y en mi memoria para siempre, en momentos de tristeza, y de gran alegría. Administró, de parte de ambos cónyuges, un doloroso divorcio; iba a ser, muy pronto, el anfitrión de la celebración del matrimonio de mi hijo. Fue el autor de la idea de luchar por las candidaturas independientes; gracias a su energía, creatividad y en ocasiones locura, Fabián Aguinaco, Santiago Corcuera y yo ambulamos por los pasillos de los tribunales federales, del IFE, de la Suprema Corte, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y de la Corte en San José de Costa Rica. Ganamos lo que ganamos, perdimos lo que perdimos, y los resultados de la tesis delirante de Gonzalo están hoy a la vista de todos.

Así como lo hizo por mí, y por nuestra causa común, luchó en innumerables frentes por múltiples otras ‘víctimas’ y clientes con la misma generosidad. Perteneció a ese grupo de abogados mexicanos que subsidian los casos que consideran nobles, con los que reditúan, provistos de mayor o menor nobleza. Seguimos en la lucha en muchas otras trincheras, hasta la semana pasada, cuando decidimos reactivar la demanda de Federico Jesús Reyes Heroles y otros vs. México (#P-1868-11) en la CIDH en Washington, contra la prohibición de la compra de tiempo aire por la sociedad civil en México. Corcuera sigue encargado de ese litigio.

Pero no sólo grillamos y peleamos. Tuve el enorme privilegio de viajar con Gonzalo, en compañía de Manuel Rodríguez, de Pedro Saez, de Rolando Ocampo, de Roberta Garza y de Roberto Mendoza y Paco Ortiz, por buena parte de México, de Costa Rica, del Mar de Cortés, de Bahamas, Croacia y el Caribe, de Washington y Nueva York, y de pasar largos ratos en su casa de Tepoztlán. Allí comprobé e intuí, inconscientemente, el motivo de su muerte, que verbalizó ayer Joel Ortega. Tenía un corazón tan grande que no cabía en su pecho. Reventó.

2 febrero, 2018

About Author

jorge


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Facebook feed
4 hours ago
Verificado.mx: José Antonio Meade difundió datos engañosos para atacar a Ricardo Anaya

Respuesta de #VerificadoMX a la discusión entre José Antonio Meade, Aurelio Nuño Mayer, Eunice Rendón y Jorge Castañeda.

http://Verificado.mx: José Antonio Meade difundió datos engañosos ... See more

El candidato de la coalición Todos por México publicó datos migratorios para criticar que la peor crisis migratoria de México ocurrió con Jorge Castañeda como Canciller; no todo lo que dijo es ... See more

LIKE
LOVE
HAHA
WOW
SAD
ANGRY
« 1 of 10 »
Sígueme en Twitter
Suscríbete al newsletter

Recibe notificaciones de nuevas noticas vía correo electrónico.

Aviso de privacidad